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Guía completa para plantar y cultivar fresas: cuándo sembrar, cuidados y cosecha
Cultivar fresas en casa es una de las formas más sencillas y gratificantes de iniciarse en la horticultura. No necesitas grandes conocimientos, ni un huerto amplio: las fresas se adaptan muy bien al cultivo en jardín, huerta e incluso en macetas o jardineras. Con unos cuidados básicos, puedes obtener frutos sabrosos durante meses.
Entre los principales beneficios de cultivar fresas en casa destacan su rápido crecimiento, su alta productividad y el hecho de que ocupan poco espacio. Además, son ideales para familias, ya que permiten aprender sobre el ciclo de las plantas y disfrutar de una cosecha propia, más natural y sin tratamientos innecesarios.
En este blog te dejamos una guía completa para plantar y cultivar fresas, con consejos sobre cuando sembrar, los mejores cuidados y cuando son las fechas idóneas para su cosecha.
- Cuándo plantar fresas: la mejor época según el clima
- Dónde plantar fresas: huerto, jardín o maceta
- Cómo preparar la tierra para plantar fresas
- Cómo plantar fresas paso a paso
- Riego de las fresas: frecuencia y errores comunes
- Abono y fertilización: qué necesitan las fresas para producir más
- Cuidados básicos durante el crecimiento
- Plagas y enfermedades más comunes en las fresas
- Cuándo y cómo recoger las fresas
CUÁNDO PLANTAR FRESAS: LA MEJOR ÉPOCA SEGÚN EL CLIMA
Saber cuándo plantar fresas es clave para que la planta se desarrolle bien y produzca una buena cosecha. Aunque es una planta resistente, el momento de la plantación influye directamente en la cantidad y calidad del fruto.
En la mayoría de las zonas de España, las fresas se pueden plantar en dos momentos principales del año:
- Otoño (septiembre a noviembre): ideal en climas suaves. La planta se establece durante el invierno y produce antes y con más fuerza en primavera.
- Primavera (febrero a abril): opción muy común en zonas frías o si se empieza más tarde. La producción suele ser algo más tardía.
Otoño o primavera: ¿qué es mejor?
Plantar fresas en otoño permite que el sistema radicular se desarrolle con calma, lo que se traduce en plantas más fuertes y productivas. Sin embargo, la plantación en primavera sigue siendo perfectamente válida, especialmente en climas fríos o húmedos.
DÓNDE PLANTAR FRESAS: HUERTO, JARDÍN O MACETA
Una de las grandes ventajas de las fresas es su versatilidad. Se adaptan a distintos espacios, siempre que reciban luz y tengan un suelo adecuado.
Cultivo de fresas en suelo
Plantar fresas directamente en el suelo del huerto o jardín permite un desarrollo más natural. Necesitan una zona soleada o de semisombra, con suelo suelto y bien drenado. Es la opción más productiva si dispones de espacio.
Cultivo de fresas en maceta o jardinera
El cultivo en maceta es perfecto para balcones, terrazas o patios. Solo necesitas recipientes con buen drenaje y suficiente profundidad. Es una opción muy práctica y controlada, ideal para principiantes.
Ventajas e inconvenientes
El cultivo en suelo suele ofrecer mayor producción, pero requiere más espacio y control de malas hierbas. En maceta, el control es mayor y el mantenimiento más sencillo, aunque la producción puede ser algo menor si el recipiente es pequeño.

CÓMO PREPARAR LA TIERRA PARA PLANTAR FRESAS

La tierra para plantar fresas es uno de los factores más importantes para asegurar un buen crecimiento y evitar problemas. Las fresas necesitan un suelo ligero, fértil y bien drenado, ligeramente ácido. No toleran el encharcamiento, por lo que es fundamental que el agua drene correctamente.
Un buen aporte de materia orgánica mejora la estructura del suelo y favorece el desarrollo de las raíces. El drenaje evita la pudrición y enfermedades comunes en el cultivo de fresas.
Para cultivo en maceta, lo ideal es una mezcla de:
- Sustrato universal de calidad
- Materia orgánica (compost o humus)
- Un material aireante como perlita o arena gruesa
Esto asegura una buena retención de humedad sin encharcar.
CÓMO PLANTAR FRESAS PASO A PASO
Saber cómo plantar fresas correctamente es clave para que la planta enraíce bien y produzca frutos sanos. El proceso varía ligeramente según el tipo de planta que compres, pero en ambos casos es sencillo si se hace bien desde el principio.
Cuando se plantan fresas a raíz desnuda, es recomendable hidratar las raíces en agua durante una o dos horas antes de la plantación. Esto facilita el arraigo. Se colocan en la tierra extendiendo bien las raíces, sin doblarlas, y cuidando de que el cuello de la planta quede justo a ras del suelo. Enterrarlo demasiado es uno de los errores más comunes.
En el caso de fresas en cepellón, el proceso es aún más fácil. Solo hay que retirar la maceta, aflojar ligeramente las raíces exteriores y plantar manteniendo el mismo nivel de tierra que tenía el cepellón original.
En ambos casos, la separación entre plantas debe ser de unos 25–30 cm, dejando espacio suficiente para que se desarrollen y circule el aire. Tras plantar, conviene regar bien para asentar la tierra alrededor de las raíces.
RIEGO DE LAS FRESAS: FRECUENCIA Y ERRORES COMUNES
El riego de las fresas es uno de los factores que más influye en la calidad del fruto. Las fresas necesitan humedad constante, pero no toleran el encharcamiento.
Durante la fase de crecimiento y floración, el suelo debe mantenerse ligeramente húmedo. En verano, esto suele implicar riegos frecuentes, especialmente en macetas, donde la tierra se seca antes. En invierno, el riego se reduce considerablemente, ya que la planta entra en reposo y el exceso de agua puede provocar enfermedades.
Uno de los errores más habituales es regar en exceso “por si acaso”. El agua estancada favorece la pudrición de raíces y la aparición de hongos. También es importante regar a nivel del suelo, evitando mojar hojas y frutos.

ABONO Y FERTILIZACIÓN: QUÉ NECESITAN LAS FRESAS PARA PRODUCIR MÁS
Para obtener una buena cosecha, es fundamental saber cuándo y cómo abonar las fresas. Aunque no son plantas muy exigentes, agradecen un aporte regular de nutrientes.
El abonado debe comenzar al inicio del crecimiento, antes de la floración, y mantenerse durante la producción. Los fertilizantes orgánicos, como compost o humus de lombriz, son ideales para un cultivo doméstico, ya que mejoran el suelo y aportan nutrientes de forma progresiva.
También pueden utilizarse fertilizantes minerales específicos para plantas de fruto, siempre respetando las dosis recomendadas. Una falta de nutrientes suele manifestarse en hojas amarillas, crecimiento lento o frutos pequeños.
CUIDADOS BÁSICOS DURANTE EL CRECIMIENTO
Los cuidados de las fresas no son complicados, pero sí constantes. Mantener la zona libre de malas hierbas es importante, ya que compiten por el agua y los nutrientes.
El acolchado es una práctica muy recomendable en el cultivo de fresas. Colocar paja, corteza o materiales similares sobre el suelo ayuda a conservar la humedad, evita que los frutos toquen la tierra y reduce la aparición de malas hierbas.
En zonas frías, conviene proteger las plantas de heladas fuertes. En verano, por el contrario, hay que vigilar el exceso de calor y proporcionar riego suficiente para evitar estrés hídrico.

PLAGAS Y ENFERMEDADES MÁS COMUNES EN LAS FRESAS
Las fresas pueden verse afectadas por diversas plagas y enfermedades, especialmente si las condiciones de humedad no son adecuadas.
Entre las plagas más habituales se encuentran el pulgón, las babosas, los ácaros y algunos insectos masticadores. Suelen detectarse por hojas dañadas, manchas o debilitamiento general de la planta.
En cuanto a enfermedades, los hongos son el principal problema, favorecidos por el exceso de humedad. La prevención es clave: buen drenaje, riego controlado y ventilación adecuada. En caso necesario, pueden utilizarse tratamientos ecológicos o específicos según el problema.
CUÁNDO Y CÓMO RECOGER LAS FRESAS
Una de las preguntas más habituales es cuándo se recogen las fresas. El fruto está listo cuando presenta un color rojo intenso y uniforme y se desprende con facilidad.
La recolección debe hacerse con cuidado, sujetando el fruto y cortando el pedúnculo, sin tirar de la planta. Esto evita daños y favorece que siga produciendo.
Una planta de fresa bien cuidada puede producir durante varias semanas o incluso meses, dependiendo de la variedad. La recolección frecuente estimula la aparición de nuevos frutos.

PRODUCTOS RECOMENDADOS PARA PLANTAR Y CULTIVAR FRESAS
Para facilitar el cultivo de fresas en casa, es recomendable contar con productos adecuados: sustratos de calidad, fertilizantes específicos, herramientas de mano, macetas con buen drenaje y sistemas de riego sencillos.
En Ricardo Terán S.L. puedes encontrar todo lo necesario para empezar y mantener tu cultivo de fresas con éxito, tanto si tienes huerta como si cultivas en maceta.
Cultivar fresas en casa es sencillo, productivo y muy gratificante. Con una buena planificación, cuidados básicos y los productos adecuados, puedes disfrutar de fresas frescas durante buena parte del año, incluso en espacios pequeños.
Si estás pensando en empezar, este es el momento perfecto. Las fresas son una de las mejores opciones para iniciarse en el cultivo doméstico y obtener resultados visibles en poco tiempo.
🔍 Preguntas frecuentes sobre el cultivo de fresas
¿Cuánto tarda una fresa en dar fruto?
Normalmente, entre 2 y 3 meses desde la plantación, dependiendo de la variedad y las condiciones.
¿Se pueden plantar fresas todo el año?
Lo ideal es otoño o primavera. En interior o maceta protegida hay más flexibilidad, evitando heladas.
¿Cuántos años dura una planta de fresa?
Suele ser productiva entre 2 y 3 años. Después conviene renovar las plantas.