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Calendario de poda de árboles en España: cuándo y cómo podar cada especie
Saber cuándo podar los árboles es tan importante como saber cómo hacerlo. Una poda realizada en el momento adecuado mejora la salud del árbol, favorece su crecimiento y evita enfermedades. En cambio, podar fuera de época puede debilitarlo o incluso impedir su correcta brotación.
En esta guía completa del calendario de poda de árboles en España te explicamos qué árboles se podan en cada mes del año, cómo influye el clima y qué tener en cuenta según la especie. Tanto si tienes frutales como árboles ornamentales, este calendario te ayudará a planificar la poda de forma correcta y sin errores.
- ¿Por qué es clave podar en el momento adecuado?
- Cuándo se podan los árboles en España: conceptos básicos
- Tipos de poda y para qué sirve cada uno
- Calendario de poda de árboles mes a mes en España
- Cuando y cómo podar según el tipo de árbol
- Cómo podar árboles correctamente paso a paso
- Errores comunes al podar árboles (y cómo evitarlos)
- Herramientas recomendadas para la poda de árboles
- Qué hacer después de la poda
¿POR QUÉ ES CLAVE PODAR EN EL MOMENTO ADECUADO?
La poda de árboles es una práctica fundamental para mantenerlos sanos, equilibrados y seguros. Consiste en eliminar determinadas ramas para dirigir el crecimiento, mejorar la estructura y favorecer la floración o fructificación. Sin embargo, no basta con podar bien: hay que podar en el momento adecuado.
Cada árbol tiene un ciclo biológico marcado por el reposo vegetativo, la brotación, la floración y el crecimiento. Podar respetando ese ciclo ayuda a que el árbol cicatrice mejor, se fortalezca y aproveche mejor sus recursos. Por el contrario, una poda mal programada puede provocar estrés, pérdida de savia, menor producción de fruto o una mayor exposición a plagas y enfermedades.
Uno de los mayores riesgos es podar fuera de época. Hacerlo demasiado pronto o demasiado tarde puede debilitar el árbol, retrasar la brotación o incluso impedir la floración en algunas especies. Por eso, conocer cuándo podar los árboles es tan importante como saber qué ramas cortar.
CUÁNDO SE PODAN LOS ÁRBOLES EN ESPAÑA: CONCEPTOS BÁSICOS
En España, la época de poda depende principalmente de dos factores clave: el clima y la especie del árbol. Aun así, existen unas pautas generales que sirven como referencia para la mayoría de los casos.
La poda de invierno es la más habitual. Se realiza cuando el árbol está en reposo vegetativo, sin hojas ni actividad visible. En este momento, la estructura del árbol se ve con claridad y el impacto de la poda es menor. Es la época ideal para la mayoría de los árboles frutales de hoja caduca y muchos ornamentales.
La poda de verano, también conocida como poda en verde, se realiza cuando el árbol está en pleno crecimiento. Suele ser más ligera y se utiliza para controlar el tamaño, eliminar brotes indeseados o corregir desequilibrios. No todos los árboles toleran bien este tipo de poda, por lo que debe hacerse con criterio.
El clima influye mucho en el calendario. En zonas frías conviene retrasar la poda para evitar daños por heladas, mientras que en climas suaves puede adelantarse ligeramente. Además, no se podan igual los árboles jóvenes, donde el objetivo es formar una buena estructura, que los árboles adultos, donde se prioriza el mantenimiento y la producción.

TIPOS DE PODA Y PARA QUÉ SIRVE CADA UNO

No todas las podas tienen el mismo objetivo. Conocer los tipos de poda ayuda a intervenir correctamente y evitar cortes innecesarios.
La poda de formación se realiza en los primeros años del árbol. Su objetivo es definir una estructura equilibrada, fuerte y bien orientada. Es clave para evitar problemas futuros y facilitar el mantenimiento.
La poda de mantenimiento es la más común en árboles adultos. Consiste en eliminar ramas secas, dañadas o mal orientadas, manteniendo la forma y la salud del árbol a lo largo del tiempo.
La poda de fructificación se aplica principalmente en árboles frutales. Busca equilibrar crecimiento y producción, favoreciendo la aparición de flores y frutos de calidad. Cada especie requiere un enfoque distinto en este tipo de poda.
Por último, la poda de rejuvenecimiento se utiliza en árboles envejecidos o abandonados. Es más intensa y se realiza de forma progresiva para estimular nuevos brotes y devolver vitalidad al árbol sin debilitarlo en exceso.
Entender qué tipo de poda necesita cada árbol es esencial para no podar de más ni de menos, y para obtener los mejores resultados a largo plazo.
CALENDARIO DE PODA DE ÁRBOLES MES A MES EN ESPAÑA
El calendario de poda de árboles en España varía según la especie, la edad del árbol y el clima de cada zona, pero existe una pauta general que sirve como referencia para evitar errores. A continuación te explicamos qué se puede podar cada mes y qué conviene evitar, para que planifiques la poda de forma segura y eficaz.
Poda en enero
Enero es uno de los meses más importantes para la poda. La mayoría de los árboles se encuentran en reposo vegetativo, lo que reduce el estrés tras el corte.
Es un buen momento para podar árboles frutales de hoja caduca como manzanos, perales o ciruelos, así como árboles ornamentales resistentes. Se realizan podas estructurales, de formación o de mantenimiento, siempre evitando los días de heladas intensas.
Poda en febrero
Febrero sigue siendo un mes clave para la poda de invierno, especialmente en zonas donde el frío no es extremo. Es el momento ideal para terminar la poda de frutales antes de la brotación, ya que el árbol está a punto de reactivarse.
También es un buen mes para preparar los árboles para la primavera, corrigiendo estructuras y eliminando ramas mal orientadas o dañadas. Conviene no retrasar demasiado la poda para no interferir con el inicio del crecimiento.
Poda en marzo
En marzo comienza la brotación en muchas especies, por lo que hay que ser más selectivo. Algunos árboles aún pueden podarse de forma ligera, pero otros ya no lo toleran bien.
En este mes se evita la poda fuerte en la mayoría de los frutales y árboles de flor temprana. Solo se realizan correcciones puntuales, eliminación de ramas secas o malformadas, y pequeñas intervenciones de mantenimiento.
Poda en abril
Abril es un mes de actividad vegetal intensa. La poda se limita a trabajos ligeros y de mantenimiento. Es un buen momento para intervenir en árboles de flor una vez han terminado su floración.
La poda en este mes busca limpiar, equilibrar y mejorar la ventilación, nunca realizar cortes drásticos. El objetivo es acompañar el crecimiento, no frenarlo.
Poda en mayo
En mayo se realiza la llamada poda en verde, especialmente útil para controlar el crecimiento excesivo. Se eliminan brotes innecesarios, chupones y ramas que consumen energía sin aportar valor.
Esta poda es habitual en frutales y algunos ornamentales. Ayuda a mejorar la aireación, la entrada de luz y el equilibrio del árbol, siempre con cortes suaves y bien planificados.
Poda en junio
Junio permite pequeñas intervenciones en árboles ornamentales, especialmente para mantener forma y tamaño. Sin embargo, el aumento de las temperaturas obliga a ser prudente.
Es importante evitar podas fuertes con calor, ya que el árbol pierde más agua y se debilita. Solo se realizan correcciones muy puntuales y siempre en las horas más frescas del día.
Poda en julio
Julio es uno de los meses más delicados para la poda. Las altas temperaturas suponen un riesgo importante. En general, se recomienda una poda mínima y correctiva, centrada en eliminar ramas secas, dañadas o peligrosas.
Cualquier intervención debe ser muy limitada, ya que el estrés térmico puede afectar seriamente a la salud del árbol.
Poda en agosto
Agosto es, por norma general, el mes menos recomendable para podar. El calor extremo y la sequía hacen que la mayoría de los árboles no toleren bien los cortes.
Solo se realizan excepciones puntuales, como la eliminación de ramas rotas, enfermas o que supongan un riesgo. Las podas planificadas se posponen hasta el otoño o el invierno.
Poda en septiembre
Con la bajada progresiva de temperaturas, septiembre marca el inicio de la preparación para el otoño. Se pueden realizar podas ligeras en árboles de crecimiento rápido, especialmente para controlar volumen y forma.
No es momento de podas intensas, pero sí de ajustes que faciliten la entrada en el reposo vegetativo.
Poda en octubre
Octubre es ideal para la poda de limpieza. Se eliminan ramas secas, dañadas o enfermas y se preparan árboles ornamentales y setos para el invierno.
Es un mes muy útil para trabajos preventivos, mejorando la estructura y reduciendo riesgos antes de la llegada del frío.
Poda en noviembre
En noviembre muchos árboles comienzan a perder la hoja, lo que indica el inicio del reposo vegetativo. Es el arranque de la poda de invierno en muchas zonas de España.
Se pueden empezar a podar árboles caducifolios, siempre teniendo en cuenta las condiciones climáticas locales y evitando días de heladas fuertes.
Poda en diciembre
Diciembre es un mes excelente para la poda estructural, ya que el árbol está completamente en reposo. La ausencia de hojas permite ver claramente la forma y estructura.
Es un buen momento para trabajar en frutales y ornamentales, planificando la poda con calma y preparando el árbol para un crecimiento equilibrado en la próxima primavera.

CUANDO Y CÓMO PODAR SEGÚN EL TIPO DE ÁRBOL
Aunque el calendario de poda general es una gran referencia, no todos los árboles se podan igual. El momento y la forma de podar dependen del tipo de árbol, de si produce fruto, de si es ornamental o perenne, y de su comportamiento frente a los cortes. Adaptar la poda a cada caso es clave para evitar errores comunes.
Calendario de poda de árboles frutales
La poda de árboles frutales tiene como objetivo equilibrar crecimiento y producción, mejorar la calidad del fruto y alargar la vida útil del árbol. En España, la mayoría de frutales se podan en invierno, pero existen diferencias importantes según la especie.
En frutales como manzano y peral (frutales de pepita), la poda principal se realiza en invierno, cuando el árbol está en reposo. Se eliminan ramas cruzadas, se aclara la copa y se favorece la entrada de luz, lo que mejora la fructificación.
En el caso de cerezo, ciruelo y melocotonero (frutales de hueso), hay que ser más prudente. Aunque pueden podarse en invierno, muchos agricultores prefieren hacerlo a finales de invierno o tras la cosecha, ya que estos árboles son más sensibles a enfermedades cuando se podan en pleno reposo.
La diferencia principal entre frutales de pepita y de hueso es su respuesta a la poda: los primeros toleran mejor los cortes invernales, mientras que los segundos agradecen podas más suaves y en momentos con menor riesgo de infecciones.
Calendario de poda de árboles ornamentales
La poda de árboles ornamentales no busca producir fruto, sino mantener una forma estética, controlar el tamaño y garantizar la seguridad.
Los árboles de sombra, como plátanos, tilos o arces, se podan generalmente en invierno, cuando han perdido la hoja. Esto permite ver bien la estructura y realizar podas de mantenimiento o seguridad sin afectar al crecimiento.
En cambio, los árboles de flor requieren más atención al calendario. Aquellos que florecen en primavera suelen podarse después de la floración, para no eliminar las yemas florales. Los que florecen en verano pueden podarse en invierno sin problema.
En ornamentales, menos es más: una poda excesiva suele provocar brotes desordenados y un aspecto poco natural.
Poda de árboles perennes
Los árboles perennes (que no pierden la hoja) requieren un enfoque distinto. Especies como olivos, laureles, encinas o cipreses no deben podarse de forma agresiva.
La poda en árboles perennes se limita a finales de invierno o principios de primavera, evitando tanto las heladas como el calor intenso. Se eliminan ramas secas, mal orientadas o que rompan la forma natural del árbol.
En estos árboles, la poda tiene un carácter más correctivo y de limpieza, nunca estructural intensa, ya que los cortes grandes tardan más en cicatrizar.
CÓMO PODAR ÁRBOLES CORRECTAMENTE PASO A PASO
Saber cómo podar árboles correctamente es tan importante como elegir el momento adecuado. Una mala técnica puede causar daños irreversibles, incluso si se poda en la época correcta.
El primer paso es contar con herramientas adecuadas: tijeras de poda bien afiladas, serruchos para ramas gruesas y, en árboles grandes, sierras específicas. Las herramientas deben estar limpias y desinfectadas para evitar la transmisión de enfermedades.
A la hora de cortar, es fundamental hacer un corte limpio y preciso, sin desgarros. El corte debe realizarse ligeramente inclinado y justo por encima de una yema o rama lateral, nunca dejando muñones largos.
En cuanto a qué ramas eliminar primero, la prioridad es clara:
primero las ramas secas, enfermas o rotas, después las que se cruzan o crecen hacia el interior, y por último las que desequilibran la forma del árbol.
Una buena poda siempre respeta la estructura natural del árbol. El objetivo no es “recortar”, sino ayudar al árbol a crecer mejor.
ERRORES COMUNES AL PODAR ÁRBOLES (Y CÓMO EVITARLOS)
Uno de los principales motivos por los que la poda da malos resultados no es la técnica, sino hacerla en el momento equivocado. Podar fuera de temporada puede provocar una pérdida excesiva de savia, retrasar la brotación o dejar al árbol más expuesto a plagas y enfermedades. Respetar el calendario de poda es la primera regla para evitar problemas.
Otro error habitual es el exceso de poda. Cortar más ramas de las necesarias debilita al árbol y puede provocar un rebrote desordenado, con ramas débiles y mal orientadas. En poda, menos suele ser más: es preferible intervenir poco y de forma regular que hacer cortes drásticos.
Los cortes mal hechos también generan problemas. Cortes desgarrados, demasiado largos o mal ubicados dificultan la cicatrización y se convierten en una puerta de entrada para hongos y bacterias. Usar herramientas adecuadas y realizar cortes limpios y precisos es fundamental para la salud del árbol.
Evitar estos errores marca la diferencia entre una poda beneficiosa y una intervención perjudicial.

HERRAMIENTAS RECOMENDADAS PARA LA PODA DE ÁRBOLES
Contar con herramientas adecuadas para la poda no solo facilita el trabajo, sino que reduce el daño al árbol. Las más básicas son las tijeras de poda, ideales para ramas finas y trabajos de precisión, y los serruchos o sierras de poda, necesarios para ramas más gruesas.
Es importante elegir herramientas de calidad, bien afiladas y adaptadas al tipo de trabajo. Una herramienta mal afilada provoca cortes irregulares y mayor esfuerzo, tanto para el árbol como para quien poda.
El mantenimiento y la limpieza de las herramientas es igual de importante. Después de cada uso conviene limpiarlas y desinfectarlas, especialmente si se ha trabajado con árboles enfermos. Esto evita la transmisión de plagas y enfermedades entre plantas y alarga la vida útil del material.
Invertir en buenas herramientas es una decisión práctica que se nota a largo plazo.
QUÉ HACER DESPUÉS DE LA PODA
La poda no termina cuando se hace el último corte. Los cuidados posteriores son clave para que el árbol se recupere correctamente y aproveche la intervención.
Tras la poda, conviene observar el árbol durante las semanas siguientes y asegurarse de que no presenta signos de estrés. Un riego adecuado, sin excesos, ayuda a la recuperación, especialmente si la poda ha sido moderada.
En cuanto a la protección frente a plagas y enfermedades, mantener el entorno limpio y evitar el exceso de humedad reduce riesgos. En árboles sensibles o en cortes grandes, puede ser recomendable aplicar productos cicatrizantes para proteger la herida.
La cicatrización de los cortes dependerá del tamaño y de la especie, pero en general los cortes limpios y bien hechos cicatrizan mejor sin necesidad de tratamientos agresivos.

La poda es una herramienta fundamental para mantener árboles sanos, equilibrados y productivos, pero solo funciona cuando se hace en el momento adecuado y con criterio. Conocer el calendario de poda y adaptarlo al tipo de árbol y al clima es la base para obtener buenos resultados.
Planificar la poda, usar herramientas adecuadas y evitar errores comunes permite mejorar la salud del árbol, prevenir problemas y alargar su vida útil. Una buena poda no es cuestión de fuerza, sino de conocimiento y planificación.
Si sigues este calendario de poda de árboles en España, tendrás una guía clara para saber cuándo y cómo intervenir sin riesgos.
🔍 Preguntas frecuentes sobre la poda de árboles (FAQ)
¿Qué árboles se podan en invierno?
Principalmente los árboles frutales de hoja caduca y muchos árboles ornamentales, ya que se encuentran en reposo vegetativo y toleran mejor los cortes.
¿Qué árboles no se deben podar nunca?
No es que no se puedan podar nunca, pero algunos árboles de flor temprana o especies muy sensibles requieren momentos concretos y podas muy suaves. Siempre conviene informarse según la especie.
¿Qué pasa si podo un árbol fuera de temporada?
Puede debilitarse, perder savia, retrasar su crecimiento o ser más vulnerable a plagas y enfermedades. En algunos casos, también se pierde la floración o la producción de fruto.
¿Es obligatorio sellar los cortes de poda?
No siempre. En cortes pequeños no suele ser necesario. En ramas gruesas o especies sensibles, el sellado puede ayudar a proteger la herida mientras cicatriza.