Plantas y jardín

El mejor momento de plantar los bulbos de verano

En las dos entradas anteriores de nuestro blog hemos hablado sobre los mejores momentos para la siembra de semillas para flores y hortalizas y para plantar los planteles. Hoy es el turno de los bulbos de verano, los cuales encontrarás de diferentes variedades en nuestros Agricentros de O Barco y A Rúa así como en el Garden Sil.

Como decimos en el título, se trata ahora del mejor momento puesto que son los meses de marzo y abril en los que debemos plantar los bulbos que florecerán en verano con todo su esplendor. Azucenas, dalias, amarilis, nardos, calas, gladiolos… Se trata de especies de abundante floración en colores muy vivos, capaces de poner notas de gran belleza en el jardín y, muchas, también en los jarrones. 

En sentido amplio, las bulbosas son todas las plantas que poseen un órgano de reserva subterráneo del que brotan las hojas y las flores, es decir, capaz de generar una nueva planta. Las bulbosas más conocidas son los tulipanes, jacintos y en general las bulbosas de primavera, pero suman unas 19 familias con más de 120 géneros y numerosísimas especies y variedades, muchas de las cuales florecen en verano.

Según la forma y la disposición del órgano subterráneo, las bulbosas se pueden clasificar en cuatro grupos: las de bulbo, como el amarilis o la azucena; las de tubérculo, como la dalia; las de cormo, como el gladiolo o la watsonia, y las de rizoma, como la cala y la caña de las Indias.

De esta manera, las bulbosas de verano se plantan desde finales del invierno y en primavera y dan sus flores a lo largo del verano e incluso hasta mediados del otoño. La lista de bulbos que florecen durante el verano es interminable, como mucha su belleza: cañas de las Indias, azucenas, lirios de agua o calas, amarilis, gladiolos, nardos, dondiego de noche, crocosmias, dalias, begonias tuberosas, agapantos, muguet…

Las bulbosas de verano se caracterizan por floraciones de gran espectacularidad: sus flores exhiben una extensa gama de vivos colores, así como de formas exóticas. En ocasiones también sus follajes destacan por su originalidad.

Elegir bulbos sanos

Para disfrutar de las bulbosas más bellas, el primer paso es elegir bulbos sanos y firmes, que no presenten manchas ni síntomas de enfermedades. Al tocarlos deben ser duros y compactos. Como ves en las fotos, en nuestros expositores encontrarás gran variedad de bulbos para elegir tus preferidos; te recomendamos que no te demores para que puedas elegir los mejores.

Muchas bulbosas de verano pueden comenzar a plantarse a partir de febrero; sin embargo, las heladas tardías y las temperaturas aún frías de ese mes resultan letales para determinadas especies. Es necesario tomar en cuenta las indicaciones al respecto que aparecen en el envase, al igual que las recomendaciones de profundidad (por lo general dos veces el tamaño del bulbo) y la distancia o marco de plantación. Un bulbo plantado a mayor profundidad de la necesaria o en un terreno duro o arcilloso tardará más en emitir las hojas.

En general, las bulbosas de verano no son muy exigentes con el terreno, siempre que tenga un buen drenaje. Son muy propensas a los hongos de pudrición, por eso es vital evitar siempre el estancamiento del agua. El riego debe ser moderado. Cada tres semanas hay que aportarles un fertilizante rico en potasio y bajo en nitrógeno.

Además, conviene eliminar las flores conforme se marchitan para conseguir que la floración se alargue hasta el otoño.

Las variedades más altas de las dalias, las cañas de las Indias y las azucenas, que alcanzan una altura considerable, necesitan tutores, que evitarán que se quiebren cuando soplen rachas fuertes de viento.

Las hojas de las bulbosas y el propio bulbo resultan un manjar para caracoles y babosas, que los mordisquean provocándoles no solo daños estéticos, sino que también impiden su correcto crecimiento. Para protegerlas hay que esparcir antilimacos entre las plantas.

Condiciones de cultivo

Al igual que las bulbosas de primavera, las de verano necesitan un excelente drenaje. Son perfectas para laderas y pendientes, rocallas, borduras, pero también para macetones y parterres elevados.

En muchas especies, la floración no dura mucho, de modo que conviene realizar plantaciones escalonadas, y combinarlas en macizos junto con arbustos, vivaces y anuales de floración también estival.

Para disfrutar de estas plantas durante varias temporadas, una vez que han dejado de florecer y se han secado las hojas y tallos, conviene extraer el bulbo del terreno.

Si tienes cualquier duda o curiosidad sobre los bulbos, su cultivo y sus cuidados, pásate por nuestras tiendas y te ayudaremos para que tus plantas y flores crezcan con éxito en tu jardín.

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